es un género
musical que, al margen de la instrumentación y tecnología
aplicada para su creación, conserva la estructura formal
"verso - estribillo - verso", ejecutada de un modo sencillo,
melódico, pegadizo, y normalmente asimilable para el gran
público. Sus grandes diferencias con otros géneros
musicales están en las voces melódicas y claras en
primer plano y percusiones lineales y repetidas. Empezó en
el siglo XX en Inglaterra, en la década de los 60.
Históricamente, la expresión
"música pop" no era entendida
como un género musical con características musicales
concretas. Lo catalogado como música "Pop",
apócope de “música popular”, era
entendida como lo contrario a la música de culto, a la
música clásica. Bajo esta definición entraban
géneros como el rock, el funky, el folk
o incluso el jazz. El pop era
entendido como ese gran grupo de músicas para la gente
de escasa cultura musical. Con el tiempo, el pop ha ido ganándose
su acepción como género musical independiente, librándose,
además, del sentido peyorativo y negativo al que se le
vinculaba.
El pop, nombre que procede
de música popular, es el género musical más
extendido entre la cultura juvenil de principios del siglo XXI.
Dejando atrás al género rock, aunque
éste tenga muchos seguidores.
A pesar de ser un género
absolutamente híbrido (pop-rock, noise-pop, britpop,
electropop, twee pop), las clasificaciones más
conocidas y aceptadas son: indie pop y pop
comercial; pop electrónico y
pop tradicional. La proliferación del
pop y sus múltiples subgéneros
hace imposible que estas clasificaciones representen divisiones
puras.