Zacarías Ferreira nació
en la fertil región del Cibao, Canca Arriba, Paraje del Municipio
de Tamboril, justo en el epicentro musical de la República
Dominicana. Su padre y sus tíos, amantes a la música
y aficionados al canto, llenaron el hogar Ferreira de los sonidos
encendidos del país el perico ripiao y la bachata.
Era lo más natural que Zacarías soñara con
una carrera artística.
Motivado por un deseo ardiente a la superación
personal, Zacarías recogió sus maletas y se transladó
a la capital. En Santo Domingo, ingresó al Conservatorio
Nacional y, al mismo tiempo, cantaba con un grupo de bachata local
para ganarse la vida. Luego, se integró a la orquesta de
planta de la empresa Brugal & Compañía donde
permaneció cinco años.
Su grabación debutante fue -Me Liberé-
(Discomanía, 1997), la cual ganó el más prestigioso
premio de la farándula Dominicana, la Cassandra. No obstante,
fue con el lanzamiento de -El triste- (Discomanía 2000)
que realmente despegó la carrera de Zacarías. Esta
bella producción también fue recipiente de la Cassandra
por segunda vez y Zacarías tuvo el honor de ser el único
bachatero en la historia del país que lograra participar
en el Festival del Presidente en Santo Domingo y Santiago durante
el verano de 2001. Actuó frente a estadios llenos de aficionados,
y compartió la tarima con Marc Anthony, Marco Antonio Solís,
Los Hermanos Rosario y otros.
Durante el invierno del 2001, Zacarías
viajó por primera vez a los Estados Unidos donde realizó
77 bailes en sólo 48 días. En la ciudad de Nueva
York, a la espera de Zacarías, los aficionados fieles formaron
filas que doblaron la esquina como grandes culebras, esperando
con paciencia entrar a pesar de las noches heladas del invierno
en la Gran Manzana.
Al igual a muchos estilos populares, La
Bachata ha sido despreciada en la República Dominicana
por ciertas personas que la consideran música de -clase
baja.- A pesar de su reciente explosión de popularidad
internacional, la Bachata sigue siendo el objecto de discriminación
en ciertos círculos. Zacarías siente que la adición
de elementos y efectos diferentes a la Bachata abriría
un mercado más amplio al género.
Dichos -elementos- fueron agregados a la
producción actual, -Adiós-. Una sección de
cuerda, arreglada y dirigida por el gran Joan Minaya, trombonista/arreglista
y compositor Dominicano, consta una innovación de gran
belleza. Delicada y gustosamente lograda, la cuerda embellece
la música sin oscurecer las raíces de la Bachata
ni nublar el espiritud de la sección rítmica. Zacarías
siente que este proyecto es acontecimiento importante en su carrera
musical.
Con -Adiós- Zacarías se destaca
como un verdadero embajador de la Bachata, la música que
el considera “…. la esencia viva del sentimiento sencillo del
pueblo que expresa su cultura.